martes, 13 de noviembre de 2012


 

LA AVENTURA LLEGA HASTA CUSCO

 

En 1992, empujado por un arqueólogo italiano, el Padre Hugo de Censi llega por primera vez a la región de Cusco para conocer el valle de Vilcabamba, en la provincia de la Convención, acompañado por unos voluntarios italianos de la OMG.

 
Todos quedan maravillados por lo lindo de la naturaleza del valle y conmovidos por la sencillez y necesidad de la gente y sin pensarlo mucho, deciden empezar algo para apoyar a esta zona

 

Empieza así la construcción de un taller de carpintería en el cual puedan estudiar los más necesitados de Vilcabamba y sus afueras.

Una escuela en que la formación laboral se junta con la moral y espiritual.


 
 

Los voluntarios de la OMG empiezan a trabajar en Vilcabamba con el deseo de ayudar a la gente más pobre y aislada.

Entre ellos un chico que decide regalar toda su vida a la gente de Vilcabamba y a Dios, haciéndose sacerdote: el Padre Lino Faccin

   

Atrás de las necesidades de las familias del valle de Vilcabamba, el Padre Lino empieza a construir otras casas para los jóvenes; un taller femenino, internados para chicos y chicas que estudian el colegio, cooperativas de artesanos y artesanas, para los que acaban los talleres.

  

El centro de toda la actividad es el oratorio. Se reúne los sábados y domingos a los niños y jóvenes del valle para cantar, jugar, hablarle de Dios y ayudar concretamente a los más pobres y solos

  

Todos tenemos algo para regalar a quien necesita, fuese no más una sonrisa, nuestro tiempo, nuestras fuerzas.

Así los chicos del oratorio caminan para llegar donde hay quien espera una ayuda.


 

¿Qué cosa puede empujar a empezar tantas actividades, a cargarse tanto peso?

 

 
 

Frente a un mundo que cambia, en el cual lo que cuenta es tener plata, ser alguien, pensar en sí mismo…hay que pararse un rato y pensar a dónde queremos ir.


   

El camino de la OMG, del oratorio, enseña que para cambiar algo de este mundo debo cambiar yo por primero, debo ponerme a trabajar concretamente para los demás.
 

 
 

Para animar a los jóvenes en este camino en contra de la corriente han nacido varias aventuras como la del tambo Ututu; un pequeño hostal construido para hospedar a los turistas que caminan hacia las ruinas de Espíritu Pampa

 

 

  

Todo ha sido construido con el trabajo totalmente gratuito de jóvenes vilcabambinos y toda la ganancia es para la gente más pobre del valle.

 


 
 

La aventura de la caridad empapa también nuestros valles; es una voz a veces poco escuchada pero presente que nos recuerda que hay mucha más alegría en regalar que en recibir.

 

No hay comentarios: